La protección solar en verano

La protección solar en verano

Con la llegada del verano, ansiamos conseguir un bonito bronceado, pero en muchas ocasiones, ese deseo nos lleva a realizar exposiciones prolongadas al sol,  sin tomar las medidas preventivas adecuadas.

Además, en el caso de los más pequeños de la casa, resulta imprescindible extremar las precauciones.

Para ello, la Dra. Natalia Ribé, nos ofrece algunos consejos a seguir, y nos habla de la importancia de utilizar protectores solares adecuados, así como de los distintos tipos que existen, para poder disfrutar de los beneficios del sol en familia.

Utilizar  protección solar es un hábito que debemos incluir en nuestra rutina de cuidados tanto en verano como en invierno. En el caso de los más pequeños de la casa, las precauciones deben extremarse al máximo.

Además de elegir la mejor crema y adaptada a la tipología de nuestra piel, como veremos más adelante, resulta de vital importancia tomar otras medidas de precaución en el caso de los niños, especialmente en el caso de lo más pequeñitos, como proteger bien la cabecita, hidratarlos, vestirlos con ropa clara y de tejidos frescos (algodón, etc.), etc.

Para entender el por qué de dicha necesidad, y concienciarnos debidamente al respecto, “es fundamental que tengamos claro cómo actúan los rayos UVA y UVB, cómo identificar nuestro fototipo de piel, cómo funcionan los protectores solares,  y cómo hacer un correcto uso de los mismos”, comenta la Dra. Natalia Ribé.

Los rayos UVA y UVB

Los  rayos UVA: Son los que ocasionan el enrojecimiento, manchas, falta de elasticidad, arrugas. Estos rayos degradan el colágeno y la elastina, provocan alteraciones en la melanina (manchas) aunque no son los causantes de las quemaduras.  Mantienen la misma intensidad durante todo el año, incluso cuando está nublado.

Los rayos UVB: Poseen una mayor energía y más dañina,  son los causantes de las quemaduras. Pueden provocar aumento del grosor cutáneo y melanoma (cáncer).

“La protección solar es necesaria incluso los días nublados; es importante entender que ni la niebla ni las nubes protegen del sol, pudiendo incluso intensificar los rayos UVB”, comenta la doctora Natalia Ribé.

Los protectores solares

Existen dos tipos de filtros solares:

  1. Los filtros físicos, que actúan reflejando o desviando la radiación solar, y hacen de pantalla solar dejándonos un tono blanquecino tras su aplicación
  2. Los filtros químicos, que son como unas microesponjas que penetran en la dermis y que una vez les llega el rayo de luz (sol), lo absorben  para que no sea dañino.

Los protectores solares que combinan ambos filtros se denominan “de amplio espectro”

El fototipo de piel

Se conoce como fototipo la capacidad que tiene la piel para asimilar las radiaciones solares, en función de una serie de características físicas como la pigmentación de la piel, el color del cabello natural o la propensión a las quemaduras… En función de las características pertenecemos a uno de los 6 fototipos ( I- VI).

En el Institut de la Dra. Natalia Ribé disponemos de un scanner de piel que nos mostrará el estado de la misma, y determinará qué fototipo es el suyo, para así poderle recomendar el protector solar más adecuado.

El Factor de Protección Solar (SPF)

Es una medida que indica el número de veces que el fotoprotector aumenta la capacidad de defensa natural .Es decir, si usamos SPF 15, estamos protegiéndonos 15 veces más de lo que aguantaría nuestra piel sin protección.

En cuanto a la aplicación, se recomienda aplicarlo 30 minutos antes a la exposición solar, y cada 2 horas aproximadamente. Con la piel seca será totalmente efectivo.

Dado que el rostro es la zona más expuesta, la doctora Natalia Ribé aconseja aplicarlo con más frecuencia en dicha zona.

Información:

Dra. Natalia Ribé

Médico Estético y Andróloga

Directora Médica y Fundadora del Institut Dra Natalia Ribé

Passeig de Gràcia 60, 3ª A

08007 Barcelona